Elisa fue atacada por su pareja con ácido. Denunció los hechos, pero su carpeta de investigación está perdida
Cuando tenía 18 años su expareja intentó matarla, la amarró a un poste para torturarla y le roció un garrafón con ácido.
El ataque ocurrió hace 20 años en el pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, zona chinampera de Xochimilco, en Ciudad de México. Ella denunció los hechos, pero resulta que su carpeta de investigación está desaparecida. Las autoridades solo la revictimizan y las amenazas contra ella y su círculo más cercano no paran.
Elisa pasó cinco años de su vida entre quirófanos y cirugías tratando de recuperarse. Una vez que estuvo mejor y tuvo la fuerza acudió al Ministerio Público para saber qué había sucedido con su denuncia, pero la mandaban de un lugar a otro. Las autoridades no dieron seguimiento al caso y nadie sabía nada de su denuncia ni la asesoraban sobre qué podía hacer.
Una funcionaria le dijo que tenía que demostrar que sí hizo una denuncia, aunque sus cicatrices sean la evidencia de lo que le ocurrió y de que cuenta con documentos.
“Además de todo el desgaste emocional, las instituciones me hacen sentir que yo soy la que cometió un crimen y que tiene que demostrar su inocencia”, dice en entrevista.
La historia de Elisa nunca se hizo pública en 2001, cuando ocurrieron los hechos. En 19 años no supo nada de Javier Ediberto “N”, su agresor. Sin embargo, él regresó a amenazarla y a agredirla.