Crece la tensión por las ejecuciones, secuestros y amenazas en contra de los candidatos de todos los partidos políticos.
Se tiene registro de 14 ejecuciones. En ninguno hay detenidos y todas las carpetas de investigación están en curso.
El caso más reciente fue el de Alma Rosa Barragán Santiago, candidata de Movimiento Ciudadano a la presidencia municipal de Moroleón, Guanajuato, quien fue asesinada la noche del martes, durante un acto de campaña.
Hace dos semanas en Cajeme, Sonora, Abel Murrieta, del mismo partido, murió a causa de un ataque armado en Ciudad Obregón.
En marzo fue asesinada a balazos la candidata del PAN a la alcaldía de Ocotlán de Morelos, Oaxaca, Ivonne Gallegos Carreño. La exdiputada local fue interceptada por sujetos armados que la atacaron cuando circulaba a bordo de su camioneta. Incluso su chofer y una persona que la acompañaba resultaron heridos.
Otros casos que cimbraron al país fueron los de Carla Enríquez Merlín, aspirante a la presidencia municipal de Cosoleacaque, Veracruz, y su madre Gladys Merlín Castro, quienes fueron asesinadas el 15 de febrero; también el homicidio del expresidente de la Coparmex en San Luis Potosí, Julio César Galindo, quien aspiraba a un cargo de elección popular, y el asesinato de Juan Antonio Acosta Cano, quien buscaba la presidencia municipal de Juventino Rosas, Guanajuato.