DP.- Los pacientes enfermos sin curación o con enfermedades crónicas puedan decidir entre seguir con su vida con cuidados paliativos, o poner fin a ella, gracias a la entrada en vigor de la Ley de Eutanasia, aprobada por el Parlamento español en marzo, misma con la que el país se convierte en el séptimo en el mundo en reconocer este derecho.
La Ley abre nuevos espacios para los partidarios de una muerte digna, sin embargo, el enfrentamiento entre partidarios y detractores se mantiene en España con el debate sobre la falta de inversión en los cuidados paliativos a enfermos terminales ha derivado en una norma que permite el derecho a elegir libremente.
“El derecho a morir dignamente y el derecho a vivir dignamente son compatibles, es más, son complementarios. Si se hiciera bien, sería tener cubierto todo el abanico de opciones que debería tener cualquier ser humano con relación a su propia vida”, argumenta a Efe Jorge Murillo, enfermo de Esclerosis lateral amiotrófica.