Roxana N, de 21 años, fue vinculada a proceso por el delito de homicidio.
DP.- La joven fue detenida por la policía municipal de Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, hace tres meses cuando transportaba el cadáver de un joven en un costal. Se sabe que la víctima abusó sexualmente de Roxana y por esa razón ella decidió asesinarlo.
“Sé que seré condenada por defender mi cuerpo, por defenderme como mujer, por haber castigado a mi agresor, por no haberme quedado callada y por haber actuado.
Pido justicia para mí y para todas aquellas mujeres que estamos presas por haber cometido el peor delito: ser mujer”, escribió Roxana, en una carta difundida por el colectivo “Asamblea Vecinal Nos Queremos Vivas Neza”.
Roxana “N” señaló que desde el 8 de mayo sabe que es conocida en los medios de comunicación como la mujer que fue detenida en flagrancia con un cuerpo dentro de un costal.
“A los policías les dije que sí lo había asesinado, pero que él me había violado y yo solo quise defenderme. Los policías me hablaron con groserías e inmediatamente me trasladaron a la Procuraduría correspondiente. Insistí en que fui violada, pero nunca me realizaron pruebas periciales en psicología ni medicina. Me presentaron golpeada, pero no tomaron fotografías, no tomaron en cuenta mi declaración para que yo pudiera defenderme”, añadió.
De acuerdo con su relato, cuanto terminó de vender papas, un joven que trabajaba en el supermercado le invitó una cerveza y aceptó, pero cuando se iba a su casa un hombre que también trabaja en la tienda de conveniencia se ofreció a llevarla y la violó.
“Solo tomé una cerveza y le dije que me iba, en eso llegó un muchacho que trabaja en el lugar, solo lo conocía de vista, no creí que fuera mala persona. Llegó cuando me estaba retirando, se ofreció a acompañarme a mi domicilio, que es muy cercano.
“Cuando llegamos se puso necio, me obligó a dejarlo a entrar porque vivía lejos y dijo que si lo dejaba dormir en el cuarto. Insistió tanto que me asusté y me dio miedo, por tonta accedí. Lo dejé entrar, le puse una colchoneta en el piso y le dije que ahí se podía quedar, me acosté y pasados unos minutos se subió a mi cama y me empezó a quitar la ropa, me golpeó, me violó y yo estaba en shock, solo quise defenderme. Pasé momentos horribles, sentí su aliento, sus manos, cuando me penetró y solo quería que esto acabara. Le di un golpe en la nariz, comenzó a sangrar y me dijo: ‘ahora sí te vas a morir’”, señaló.
El tipo la golpeó fuertemente y cuando se distrajo se defendió con una playera, se la puso en el cuello y lo asfixió.
“Sentó miedo, terror, solo no quería que lastimara a alguien más. Me sentí sola, denigrada, que no valía nada. Sentí que todo era culpa mía por haber confiado en estas personas. Crecí en un pueblo donde todos se saludan y esa confianza me tiene recluida en el Penal del Bordo de Xochiaca y en donde un juez me sentenciará”, añadió.
Confesó que tras asesinarlo no supo qué hacer, lo metió en un costal y lo iba a dejar tirado en la calle Organillero, en la colonia Benito Juárez.
“Me había ultrajado, acabó con mi dignidad, me sentía humillada y lastimada, pero un vecino me vio y en ese momento pasó una patrulla. Los oficiales vieron el costal y me hablaron con groserías, entre las múltiples groserías me preguntaron ¿qué había hecho? Les dije que lo maté, pero no quería hacerlo, que él me violó, pero no les importó, solo pensaron en llevarme detenida”, añadió.
Con información de: Del Diario