DP.- El presidente Andrés Manuel López Obrador abrió su mensaje en el tercer aniversario de su gobierno diciendo «nos volvemos a reunir». La plancha del Zócalo capitalino está a reventar, unos 200 mil simpatizantes según la policía capitalina, reciben al presidente para mostrar musculo.
AMLO llega a la mitad de su gobierno con hasta 68% de aprobación, según la encuesta más reciente de EL UNIVERSAL.
El mandatario dedicó la primera parte de su discurso a la salud, después habló del Ejército: «El Ejército no pertenece a la oligarquía. Los soldados pertenecen al pueblo, los soldados son pueblo uniformado», vitoreó.
Reiteró sus promesas de campaña: «no se permitirá el fracking, no se darán nuevas concesiones mineras». Como parte de la reforma eléctrica propuso que el litio sea propiedad de la nación.
Dijo que pronto «saldremos de la crisis económica», y como base de su optimismo, dio sus argumentos: no cayó la recaudación, no nos endeudamos, aseguró.
Presumió, la recepción de remesas al país, y pidió un aplauso para los migrantes. «Gracias de todo corazón», dijo. La pandemia, aseguró, no devino en una crisis de consumo, «gracias a la remesas y a los programas sociales».
Lanzó -enérgico- al hablar de desigualdad: «decían antes que si llovía fuerte arriba goteaba abajo, que se vayan al carajo con ese cuento».