DebatePúblico por Manuel Rojas – No cabe duda que lo que sucede en el Congreso de Tlaxcala es la prueba del cinismo de quienes supuestamente representan a los ciudadanos, como es el caso de algunos diputados de Morena. Existen hechos que evidencian que algunos Legisladores de este partido son unos verdaderos malandrines, escudados en el poder político que supuestamente han conseguido en las urnas.
Ahí está el caso del senador, Félix Salgado Macedonio, señalado de acoso sexual, que pretendía ser gobernador de Guerrero, lo que afortunadamente no logró, aunque su partido, Morena, le entregó a su hija, Evelyn Salgado, la candidatura que a la postre ganó.
Otros casos son el del diputado federal de Morena, Ricardo del Sol, señalado de abusos laborales y acoso sexual en julio del 2019; el del diputado local de Morena en Baja California sur, Esteban Ojeda Ramírez que en abril del 2021 fue señalado por acoso sexual, lo denuncio la supervisora de zona de la Secretaría Estatal de Educación Pública, Argentina Soto Flores, que incluso pidió juicio político contra este Legislador.
Otro diputado también de Morena señalado por acoso sexual, fue el diputado Nazario Norberto Sánchez, acusado en la Ciudad de México por una Diputada de Acción Nacional pan esto e en diciembre del 2021. Pero aún hay más, como el caso del diputado federal de Morena, Saúl Huerta, también fue señalado por abuso a un menor, y que fue detenido en agosto del 2021.
Hay un caso muy particular que es el del legislador de la coalición Partido del Trabajo, Morena y Partido Verde Ecologista de México, se trata de Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez, señalado de enriquecimiento ilícito en julio de 2021, durante su gestión como delegado en Coyoacán, fue desaforado, y se fue a refugiar a sudamérica, concretamente a Chile.
En Tlaxcala también tenemos ejemplos de Diputados morenistas que han resultado verdaderas «fichitas» en la política, como es el caso del exdiputado Rafael Ortega Blancas, expriista, experedista, y que según los militantes de Morena, traicionó a su partido cuando dio todo su apoyo a la candidata a la gubernatura de Tlaxcala, Anabel Ávalos Zempoalteca, rival político de la actual gobernadora, Lorena Cuellar Cisneros.
Otro diputado local de Morena de pésimos antecedentes y reputación, es José María Méndez Salgado, quién representó al distrito 10 que se integra por los Municipios de Huamantla, Ixtenco y Zitlaltepec, y que terminó su encargo
en agosto del 202, señalado de posible fraude, falsificación de documentos y tráfico de influencias, entre otras cosas.
Pero el caso más vergonzoso en la historia del Congreso de Tlaxcala es el del actual diputado de Morena Partido del Trabajo y Encuentro Social, Miguel Ángel caballero Yonca, ex presidente municipal de Ixtenco, quién es señalado por habitantes de este lugar de ser el responsable de los hechos de violencia de marzo del 2018, ya que según ellos, hizo uso desmedido de acciones represivas que ocasionaron la vulneracion de los derechos humanos de los ciudadanos. Hay que recordar que se trata de hechos lamentables en los que Policías Municipales y «golpeadores» agredieron a personas mayores en pleno centro de está localidad.
Este diputado espurio, como ha sido llamado por los ciudadanos de Ixtenco, con su equipo organizó campañas contra quiénes estaban en desacuerdo con su Gobierno, utilizando según ellos, dinero público para fines personales y de venganza política, además de que utilizó su posición política de poder para justificar sus arbitrariedades. Incluso se afirma que a través de medios de comunicación pagados con recursos públicos se puso en marcha dicha campaña de desprestigio, publicando mensajes en contra de muchos ciudadanos.
Sin embargo, y lamentablemente ahora, este remedo de político, que nunca pudo ocupar el Palacio Municipal de Ixtenco, y que pisoteo la Ley, es el presidente de la mesa directiva del Congreso de Tlaxcala, sin que absolutamente nadie de los supuestos representantes populares que ahí ocupan un lugar, haya por lo menos recordado los antecedentes negativo, por decir lo menos de Caballero Yonca. Por eso es que el Poder Legislativo , el Congreso de Tlaxcala, se ha convertido en el lugar donde los cínicos juran cumplir y hacer cumplir la ley.