49 años del golpe de estado en Chile, que mato a la democracia

DebatePúblico.- Un día como hoy, pero de 1973, en Chile, parte de las Fuerzas Armadas y de Carabineros lideradas por los generales Augusto Pinochet Ugarte., Gustavo Leigh, Jose Toribio Merino y Cesar Mendoza llevan a cabo un golpe de Estado con el fin de derrocar al presidente Salvador Allende.

Eran las 10:15 de la mañana de ese martes, y mientras el presidente Salvador Allende emitía su último mensaje a la nación, en La Moneda ya se abría el fuego. Los tanques entraban al perímetro del Palacio de Gobierno y al mediodía los aviones Hawker Hunter de la Fach, llevaron a cabo la parte final del ataque. A las 14:38, el almirante Patricio Carvajal le comunicaba al general Pinochet la muerte del Presidente: «They say that Allende committed suicide and is dead now». Este domingo, se cumplen 49 años del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Una ráfaga de metralleta disparada a bocajarro puso fin, el 11 de septiembre de 1973, a la vida del presidente constitucional de Chile, doctor Salvador Allende Gossens. Luego, la Junta Militar golpista, encabezada por Pinochet, diría que el mandatario se había suicidado utilizando una metralleta regalo del primer ministro cubano, Fidel Castro Ruz.

La verdad, sin embargo, es que Allende fue asesinado fría y premeditadamente por órdenes del propio Pinochet. El encargado del montaje posterior que comenzó a desbaratarse apenas unas horas después era un oscuro detective con grado de subcomisario que, pocas semanas antes, había hecho su solicitud de ingreso en el Partido Socialista.

Allende nunca llegó a tener en sus manos, durante el asalto al palacio presidencial de La Moneda, la mencionada metralleta que en realidad era un fusil automático, y así lo han probado diversas fotos, en una de las cuales se puede ver al asesinado mandatario mientras recorre La Moneda, minutos antes del bombardeo del palacio por aviones de la fuerza aérea de Chile. El arma que se ve en manos de Allende era una pistola, aparentemente una «Walter PPK», y no una metralleta como la que lleva quien precede al médico presidencial Danilo Bartulín.

Muerto Allende, no hubo médico forense para practicar su autopsia ni emitir el informe correspondiente. El encargado de esta tarea fue el subcomisario Pedro Espinoza, quien utilizando una terminología aparentemente legalista habló de la «herida de tipo suicida» del Presidente. Nadie, que se sepa, ha podido demostrar que Espinoza tuviera estudios de Medicina ni de Anatomopatología y, en cambio, sí peritos belgas que han estudiado la información sobre la muerte de Allende han dicho que «es evidente que el arma presuntamente usada por el Presidente para su «suicidio», fue puesta allí después de muerto éste.»
Los expertos belgas afirmaron que, «si efectivamente este arma se hubiese usado como dicen los informes de la Junta Militar chilena, el estampido habría arrancado la metralleta de las manos del Presidente al primer disparo, puesto que fueron dos las descargas mortales, el segundo habría dado en cualquier otro punto, destrozando su cara y cráneo».
Es más que evidente la mentira, no hay duda!

HONOR A LOS GRANDES HOMBRES QUE HAN SACRIFICADO SU VIDA EN POS DE UN FUTURO MEJOR PARA SUS PUEBLOS, MUERTE AL IMPERIALISMO, EL CÁNCER QUE POR DÉCADAS HA CARCOMIDO LA TRANQUILIDAD DE LA HUMANIDAD, SU ANSÍA DE PODERÍO MUNDIAL ES INSACIABLE.

Una frase memorable del gran Salvador Allende:

«LA HISTORIA ES NUESTRA Y LA HACEN LOS PUEBLOS.»👊🏻

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