DP.- En Querétaro, personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aplicó “por error” vitaminas en los ojos de un bebé.
Posteriormente de que la madre del menor denunciara los hechos a través de las rede sociales la institución de salud señaló que fue una becaria la que incurrió en dicho “error”.
La madre y sus gemelos acudieron a la clínica familiar número 8, ubicada en El Marqués, Querétaro, para recibir las dosis de vacunas que les correspondían a sus hijos, por haber cumplido cuatro meses; sin embargo, la omisión del personal de salud terminó en emergencia.
“Por favor ayúdenme a compartir, no es posible que en el IMSS siga pasando este tipo de negligencias. El día miércoles 4 de enero 2023 a las 12:00 pm acudí a la unidad de medicina familiar número 8 ubicada en El Marqués, Querétaro, para que les aplicaran a mis gemelos sus vacunas. Me atendió la enfermera Patricia Margarita Hernández Vázquez en el consultorio número 2 de medicina preventiva, acompañada de la interna María Alejandra Gómez Martínez”, relató la madre del menor.
“La enfermera sólo le daba indicaciones a la interna y nunca se paró de su silla ni siquiera para supervisar el trabajo de la interna. Esta enfermera le indica a la interna que comience aplicando vitamina A en gotas a mis hijos; la interna se las aplica, pero dándole una gota en cada ojo a mi bebé. Me percato de inmediato y le pregunto si eso es normal pues las gotas que le había aplicado eran de consistencia grasosa y el ojo se le pintó de color amarillo a mi bebé y el pobre lloraba desconsolado, a lo que la interna solo se queda callada”, añadió.
Tras estos hechos, la madre le mostró al bebé a la enfermera que seguía sentada en su silla y le preguntó si el procedimiento era normal.
“Al verlo, solo pone cara de asustada. Le vuelvo a preguntar si esas gotas van en los ojos y solo le dice a la interna que ‘no’ con la cabeza, pero jamás me dijo nada. En ese momento, le lavo los ojos a mi bebé con agua para intentar quitarle todo eso y les exijo que traigan al jefe de la clínica y a un doctor urgentemente para que revisen a mi hijo pues no dejaba de llorar”, agregó.
“Solamente llegó la jefa de enfermeras ‘a resolver mis dudas’, a decirme que me calmara, que no pasaba nada. Tuve que pedirle a mi hermana que fuera a pedir ayuda porque no llegaba ningún doctor. Según las enfermeras, todos estaban ocupados. Después el jefe de clínica subió para llevarme a urgencias y todavía la enfermera muy descarada me dice que cuando termine vuelva con ella para que le aplique las vacunas a mis hijos”.